Coast to Coast

Por Hector García

El “three peat” de los Lakers. El golpe de estado de Miami. El ascenso a la elite de los Bulls. La redención de Rudy. ¿La temporada de Chris Paul? Los incombustibles Utah Jazz. El “Proud Celtic”. El show de Durant. Los buzzer-beaters de Nowitzky. Los eternos Spurs del sargento Popovich. El Run & Gun de los Phoenix Suns. Los Bobcats; el juguete de MJ23. Los Nuggets con/sin Carmelo Anthony. Los ¿potentes? ¿conformistas? Atlanta Hawks. La desidia de los Cavs. Los anacrónicos Pistons de Joe Dumars. Los “veintipocos” minutos de Yao Ming. La progresión de Evans. El resurgir de Indiana Pacers. El magnetismo de Dwight Howard. La combinación Baron Davis-Blake Griffin. El páramo de los Timberwolves. El polvorín de los Wizards. El papel de Marc Gasol en los anárquicos Grizzlies. Los “pollos sin cabeza” de la bahía de Oakland. La explosión de Jennings en Milwaukee. El Roman Abramovich de la NBA: Mikhail Prokhorov. El “esta vez si” en La Gran Manzana. El músculo de Philadelphia. El frió porvenir de Calderón en los Raptors. El “All-Star” en Los Angeles. El declive del oeste. El auge del este. El baloncesto espectáculo. El mayor espectáculo sobre una cancha de baloncesto.

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LOS ANGELES LAKERS- DALLAS MAVERICKS

 

Saltó la banca en Texas, 0-2 para los de Mark Cuban.

En su columna semanal en el diario EL PAIS, Paul Shirley decía esto de los Oklahoma City Thunder: “Son como el tipo gracioso en una película de miedo. Queremos que sobreviva, pero, en el fondo, sabemos que va a encontrar una muerte espantosa en algún punto del segundo acto.” Quien más quien menos, todos coincidimos con está acertada metáfora. También decía que los Lakers eran los favoritos, no por Kobe, sino por Pau y Bynum. Parafraseando al propio Shirley, se podría decir que los Lakers son el típico protagonista patoso de una película de amor. Pese a que todo se ponga en su contra acaban encontrando el camino para conseguir su objetivo. Al menos esto ha sido así en las dos últimas temporadas, donde tras unos Playoffs llenos de claroscuros finalmente se hacían con el anillo.

Pero esta temporada la apatía parecía instaurada en el vestuario angelino, desde un Phil Jackson pensando en la placidez de su jubilación hasta las primeras discrepancias serias entre sus dos estrellas. Las alarmas saltaron en primera ronda, con un Chris Paul dominando la serie a su antojo y unos Lakers jugando a medio gas. Todo parecía que enderezarse tras la resurrección en los dos últimos encuentros de Kobe y Pau, pero la segunda ronda ante los Mavs había que medirla con otro rasero.

Dieciséis puntos de ventaja en el tercer cuarto del primer partido de la serie a la basura. Remontada de Dallas y triple fallado de Kobe en el último segundo para sellar el 96-94 y el 0-1 en la serie. En el segundo partido llegó el auténtico drama; 93-81 para Dallas en una victoria tan sorprendente como justa para los visitantes, que están jugando mejor que nunca gracias a un imparable Nowitzky. Regular Bynum, mal Pau, mal Kobe, inexistente el resto. Especialmente Artest, que con el partido decidido propinó un golpe en la cara a Barea, el cual le ha acarreado una suspensión de empleo y sueldo para el siguiente encuentro. La última vez que los Lakers perdieron sus dos primeros partidos en casa fue en 1977, tres años antes de la llegada de Magic y con Kareem ya entre sus filas.

La cara de Jack Nicholson en los últimos instantes del segundo partido evidenciaba la crisis en LA. Una victoria de los Mavericks en su cancha y la serie se puede dar por finiquitada. Nadie puede dar por muertos a los vigentes campeones, y más teniendo en cuenta el reciente historial de los tejanos, expertos en desintegrarse en los momentos claves. Pero esta vez la balanza parece demasiado descompensada para ambos.

SEMANA 19

Pido perdón por haber estado ausente durante este espacio de dos semanas. Demasiados movimientos importantes para aglutinarlos en unas breves líneas: Carmelo Anthnony, Deron Williams, Jerry Sloan, KIA Motors-Blake Griffin, Chicago Bulls a la caza de Boston, Miami “Tears”, LAL apalizando a los Spurs en El Álamo, Calderón comiéndose a Chris Paul, Frye logrando dos victorias sobre la bocina consecutivas, Kevin Love entrando en la historia…y más cosas que me dejo. Con el March Madness a la vuelta de la esquina y la conjugación de los puestos de Playoffs en plena ebullición llegamos al momento clave de la temporada, donde un paso en falso, una derrota en el último suspiro y una victoria contra un rival directo pueden valer un anillo. Let´s Go!!

MVP

Chicago Bulls-Conferencia Este. Los de Tom Thibodeau están a un partido de alcanzar a los irreductibles Boston Celtics del Big Tour. Chicago 46-18 por 46-17 de Boston. Este podría ser el leitmotiv que valiese el MVP para un jugador de los Bulls desde que Michael Jordan se retirase por segunda vez en 1998 cerrando la etapa más gloriosa de la franquicia de Illinois. Incluso el propio Jordan ha avalado a Derrick Rose como heredero al trono del United Center, estandarte que el joven base puede lucir con orgullo. Pero todo será mera especulación hasta que llegue el mes de mayo, el mes de abril en el caso de la conferencia este. La emigración de Carmelo y Deron a la costa del Atlántico ha puesto de relieve lo que se venía vaticinando desde el pasado verano, cuando las estrellas del oeste pusieron de manifiesto sus intenciones de jugar con equipos aspirantes al anillo en franquicias jóvenes y en desarrollo situadas en el este. Boston y Orlando cuentan con la legitimidad que les proporciona haberse mantenido en la pomada durante tres temporadas seguidas, acumulando experiencia y veteranía en dos plantillas que desplegarán todo su potencial cuando los partidos giren en torno a marcadores ajustados y las defensas se conviertan en el epítome de los entrenadores. La narcisista y fanfarrona orquesta de los Beach Boys de Miami sufre unos continuos altibajos que les hacen ser el epicentro de las críticas de la liga, como afirmó el propio Dwayne Wade, pero nadie en su sano juicio querría jugarse un campeonato de la NBA contra un equipo en el que juegan Wade, LeBron y Bosh. La versión casera del Big Three de Florida son los Knicks, que han apostado por deshacerse de tres de los jugadores más queridos por la afición a cambio de dos de los mejores de la liga, Carmelo y Billups. La posibilidad de que Paul llegue el año que viene convierte a Chauncey en un arma letal desde el banquillo, siempre que D´Antoni quiera contar con él y el Lockout no destruya las pretensiones de los de La Gran Manzana. A estos cinco gigantes hay que sumar a los Atlanta Hawks, un escalón por debajo del resto en cuantía de estrellas pero con más experiencia y oficio de lo que pueda aparecer. Un clásico equipo que puede incomodar mucho en Playoffs. Por desgracia el desequilibrio de franquicias sigue estando presente en el este, donde a partir del sexto clasificado el nivel desciende de forma abismal. Pacers y Bobcats se pelearán con Bucks y Pistons por la octava plaza, siendo la séptima meritoria de unos Philadelphia 76ers que quieren germinar en el asfalto de las superproducciones.

Resurreción

Los Lakers han tomado el pulso a la competición cuando suelen hacerlo los equipos campeones, tras el parón del All-Star. Kobe está enchufadísimo, Pau haciendo el trabajo sucio y respondiendo cuando es menester, Bynum jugando los mejores minutos de su carrera y Artest poniendo el espectáculo a unos campeones que vienen pisando fuerte. 8-0 desde que Kobe se coronase por cuarta vez en el domingo de las estrellas, con el único bache de haber perdido en casa de los Heat en un partido con ambiente de mediados de junio. La paliza que propinaron a los Spurs, líder absoluto de la liga, es síntoma de que este año la competición está más abierta que en las últimas campañas, con cuatro o cinco equipos que pueden llevarse el anillo fácilmente. Particularmente creo que en el este los Bulls serán cabeza de cartel, un premio que puede ser decisivo a la hora de disputar partidos de postemporada fuera de casa. Y en el oeste la cosa estará mucho más igualada de lo que parece a priori. Los Spurs pueden acusar el cansancio físico y sumar alguna derrota más de la cuenta, lo que apretaría el segundo y tercer puesto con Mavs y Lakers. Aquí es donde los vigentes campeones tienen un master, y pueden aprovechar el desgaste de sendos tejanos para dar un último zarpazo que les lleve a liderar su conferencia, como ya ocurrió con los Hornets en 2008. Al igual que pasa con Miami, no creo que ningún aspirante al título desee enfrentarse a los Lakers, por mal que pueda parecer que estén a lo largo de la competición. Ojo a las próximas semanas, el factor cancha ya les valió un anillo.

Espejismo

Que los Bobcats traspasasen a Gerald Wallace y a Nazr Mohamed a cambio de prácticamente nada justo en el momento en que mejor baloncesto estaban desplegando me parece de traca. Pero peor me parece que los Clippers traspasen a Baron Davis a los Cavaliers por Maurice Williams y Jamario Moon. Es sangrante, cuanto menos. Davis se había convertido en el perfecto pope de un equipo con una progresión y un margen de desarrollo brutal: Blake Griffin, DeAndre Jordan y Eric Gordon son tres puntales que pueden causar estragos a corto plazo en una conferencia oeste desahuciada. A cambio incorporan dos jugadores de equipo como Williams y Moon; el primero nunca ha demostrado nada más allá de ser un gran anotador y un excelso triplista, y el bueno de Jamario no deja de ser más que un buen defensor y un brillante finalizador de contraataques. El precio a pagar por ambos ha sido un jugón de la talla de Baron, un líder nato, un especialista en dar espectáculo (sumémosle a Griffin al lado y el resultado es un continuo baile de Alley-Opps) que había acomodado su papel en los Clippers para ser el guía de esta camada de prometedores jóvenes. Pero no, los siempre imprevisibles LAC le han mandado al cementerio de elefantes de Ohio para que selle el certificado de defunción de su carrera junto a la de Antawn Jamison. Luego se quejarán de que son un equipo perdedor. Pues hombre…

Coast to Coast

Tendremos esta jugada hasta en la sopa: Wade se la roba a Kobe y asiste a LeBron para el mate.

Leyenda

Homenaje a “Sugar Ray” y su inalcanzable récord de triples en una carrera plagada de momentos estelares. Da gusto ver jugar a tiradores con tanta clase como Allen en un baloncesto actual plagado de jugadores físicos que predican el gimnasio antes que el lanzamiento a canasta.

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Semana 15: ANÁLISIS DE MITAD DE TEMPORADA

Llegado el ecuador de la temporada todos los equipos comienzan a carburar al máximo de cara a lo que muchos aficionados consideran la temporada de verdad: los Playoffs. Otros años pensábamos: “seguro que Spurs, Celtics y Mavs empiezan a jugar mejor y a acumular rachas de victorias para llegar al 100% a postemporada.” Este año se podría aplicar a Lakers y Magic, ya que los anteriormente citados han decidido no reservar ni un ápice de sus fuerzas desde el principio. Particularmente creo que los Magic van a ser los tapados del este; llegado el momento de la verdad el físico juega un papel primordial y Howard tiene el mejor de toda la NBA. Además, en un posible enfrentamiento con los Heat, su juego interior carece de respuesta por parte de su odiado vecino. Con Boston ya sería otra historia, pero hay que tener presente que si falla una de las piedras angulares de los célticos el panorama cambia muchísimo. En el oeste los angelinos han recuperado ligeramente las buenas sensaciones tras un mes para olvidar, acumulando derrotas inexplicables en partidos donde la defensa brillaba por su ausencia. El intercambio de golpes con Boston se ha saldado en empate: victorias en cancha contraria por parte de ambos. Me cuesta recordar la última temporada en la que el MVP tenía tantos candidatos legítimos para lograrlo. De afianzarse en la tercera plaza del este, Rose podría convertirse en el primer “bull” en ganar el galardón desde que un tal Michael Jordan se lo llevase en 1998. STAT ha bajado un poco el pistón, y el récord que puedan lograr los de D´Antoni no parece suficiente como para hacer valer el premio para el “cuatro” de “La Gran Manzana”. Atendiendo al balance de “Regular Season”, habría que clamar a favor de Ginobilli y su grandiosa temporada, o incluso de Rondo y Bryant (que sólo tenga un MVP me parece de chiste). En cuestión de números tanto Durant como LeBron podrían ganarlo perfectamente, eso si, parece complicado que “The King” pueda revalidarlo por tercera vez consecutiva, algo que ni el propio Jordan logró. Si tuviera que quedarme con alguno, sin duda sería con el pasado MVP del mundial de Turquía. Los Thunder adelantarán a Dallas y se consolidarán como tercera potencia del oeste por detrás de los irreductibles Lakers y Spurs, lo que hará valer el preciado galardón para la estrella local. No puedo cerrar el balance sin una nota triste: el cese-dimisión de Jerry Sloan como entrenador de los Utah Jazz tras 23 años de leal servicio. Para el recuerdo quedarán esos míticos Jazz de mediados de los noventa con Karl Malone y John Stockton alcanzando dos finales consecutivas y engrandeciendo la leyenda de Jordan.

MVP

Kevin Durant-LeBron James. No han dejado de realizar encuentros sensacionales durante todo el mes de enero, poniendo como broche su enfrentamiento el último día del mes. En el Miami-Oklahoma, LeBron se fue a los 23 puntos y 13 asistencias por los 33 y 10 rebotes de Durant en un choque que decidió Eddie House con un triple en los instantes finales. Dos días más tarde, en Orlando, LeBron firmó una de las actuaciones más brutales que he tenido ocasión de ver en directo: 51 puntos, 21 de los cuales sin fallo en el primer cuarto, 11 rebotes, 8 asistencias y una victoria más solvente de lo que refleja el 100-104 final. El mismo día Durant le hacía a los Hornets 43 con 14-19 en tiro capturando 10 rebotes. Podría seguir citando más actuaciones divinas que han firmado a lo largo del mes, como los 47 puntos y 18 rebotes de Durant contra los Wolves, o los 44-13 de LeBron contra Portland, pero el promedio de 30 puntos que han firmado ambos en enero es concluyente. Ahora bien, Durant lo maquilla con casi 8 rebotes por partido y LeBron se acerca al triple-doble con 8´6 rebotes y 7´4 asistencias. Ahí es nada.

Most Improved Player

Dorell Wright. Como en el caso de Blake Griffin, el galardón al jugador con mayor progresión tiene dueño desde noviembre, (si es que alguien cree que Kevin Love lo desmerece) pero Wright se lo merece tanto como Love por alcanzar los 16 puntos por partido frente a los 7 que promediaba el año pasado. Es sin duda uno de los mejores triplistas de la liga, ha batido el récord de triples de los Warriors con 9-12 en noviembre, y su labor de cañonero fantasma desde las esquinas sirve de baluarte ofensivo cuando Ellis o Curry aglutinan a varios defensores sobre ellos. Otra pieza que sumar al interesante plantel de futuro de los de Oakland.

Jugador defensivo

Dwight Howard. Por si alguien albergaba alguna duda sobre si podrían disputar a Howard su tercer premio al mejor defensor, el pívot de los Magic ha hecho un mes irrefutable. 25 puntos, 15 rebotes y 2 tapones de media, con algún partido rozando la humillación de los interiores contrarios, donde Howard se ha llegado a ir a 39 puntos y 18 rebotes. Pero el dato más escalofriante es que Howard sólo ha bajado 8 veces de los dobles dígitos en rebotes en los 53 partidos de temporada que llevan los Magic. Absolutamente brutal.

Sexto Hombre

Glenn Davis. En un equipo tan cuadriculado y bien estructurado como los Boston Celtics cada jugador tiene su papel bien asimilado y perfectamente ejecutado, siendo complicado salirse del guión sin resultar disonante. El grandullón de “Big Baby” asume su rol de revulsivo a la perfección llegando a promediar 11 puntos y 5 rebotes, lo que en un equipo que cuenta con Garnett, Allen, Pierce, Rondo u O´Neal entre sus filas es unta tarea encomiable. Pero es lo que Doc Rivers le exige para que el sistema funcione, por eso el bueno de Davis siempre cumple.

Rookie

DeMarcus Cousins. Realmente el premio tiene dueño desde que Griffin decidió reventar la liga con el partido de los mates ante NY. Pero en un año tan monopolizado por un Rookie, hay que destacar a un pequeño grupo de novatos aspirantes a futuras estrellas. Cousins ha ido creciendo conforme avanza la competición. Ha pasado de ser un pívot blando y poco agresivo a comerse a los rivales día si día también, cuajando actuaciones como los 25 puntos y 12 rebotes contra New Orleans o los 25-14 contra Utah, más propias de interiores consolidados como Boozer o Jefferson. De lo poco salvable en Sacramento en un año en el que ni Tyreke Evans se libra de la quema.

Leyenda

En homenaje al entrenador más longevo del deporte estadounidense podríamos rescatar el pase de “quarterback” de Stockton a Malone en el cuarto partido de las finales de 1997 para sellar la victoria mormona. El desenlace fue a favor de los imbatibles Bulls de Jordan, pero ese pase de “costa a costa” es el máximo exponente de una conexión que el maestro Sloan ha patentado hasta el día de hoy.

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SEMANA 11

La brutal temporada de Blake Griffin amenaza con eclipsar el año del “three peat” de los Lakers, el de la llegada del Big Three a Miami, y el de la eclosión de Rose y Durant. Y no es para menos. Contra Indiana logró 47 puntos, record absoluto de anotación en lo que va de temporada, igualado por Durant contra los Timberwolves. Supongo que alguien lo pulverizará en lo que queda de “Regular Season”, pero el hecho de que un novato haya alcanzado esa marca es impresionante. Volviendo la vista al pasado no se recuerda un Rookie con tanto impacto en la liga desde Tim Duncan y Shaquille O´Neal, ni Iverson ni Lebron despertaron tanta admiración en su primer año. El Rookie de los Clippers promedia 22´6 puntos y 12´8 rebotes, superiores a los 21´1 y 11´9 que logró Duncan en su primer año con los Spurs, pero algo por debajo de 23´4 y 13´8 que promedió el bestial O´Neal de los Magic. En cambio, Duncan y O´Neal eran mucho mejor defensores en sus inicios que Griffin, el cual no llega tapón por partido, mientras que TD y Shaq alcanzaban 2´50 y 3´50 respectivamente. Situar a Griffin entre estas dos leyendas en activo es un ejercicio utópico, pero las estadísticas nos permiten soñar con Blake dominando la liga en un futuro muy próximo. No es casualidad que Duncan y O´Neal llevasen a Spurs y Magic a la primera final de su historia en la segunda y tercera campaña respectivamente. ¿Soñar con los Clippers en unas finales de la NBA en un futuro a corto plazo? Conjugar el ilusionante plantel de futuro que tienen con el declive de un envejecido oeste puede refrendar un futuro de la NBA liderado por Mr.Increíble.

MVP

LaMarcus Aldridge. En Portland ya están acostumbrados a montar un circo y que les crezcan los enanos. Afortunadamente, los Blazers pueden salvar la temporada gracias al excepcional momento de juego que atraviesa su “power-forward” titular. Aldridge llegó a los 37 puntos y 12 rebotes con Kevin Love enfrente, y se fue a 28-8 parando a Griffin y logrando la victoria de los suyos. En los últimos 20 partidos solo ha bajado de 20 puntos en cuatro ocasiones, tres de las cuales se han saldado con derrota de los Blazers. Con Roy y Oden acaparando todos los focos, Aldrige firmó sus primeras campañas en la liga a la espera de una oportunidad para echarse el equipo a la espalda. Y desde luego ha respondido mejor que los anteriores.

Dwight Howard. Con el permiso de Derrick Rose y Amar´e Stoudemire, Howard está siendo la sensación del este. Además las piezas intercambiadas con Phoenix empiezan a cuadrar en el esquema de Van Gundy y los Magic muestran su mejor cara en el punto de inflexión de la temporada. La llegada de Richardson ha hecho más mortíferos si cabe desde el perímetro a los Magic, y Turkoglu ha vuelto a casa para demostrar que todavía tiene baloncesto. De hecho, tras la llegada del turco Howard está realizando los mejores partidos de su carrera. 29 puntos 20 rebotes contra Hornets para irse al día siguiente a 39-18 contra los Thunder y bajar un poco el listón contra los Celtics logrando 33-13. Todos, eso sí, saldados con derrotas por tres puntos o menos. Me gustaría ver a los Heat tratando de parar a este Howard en Playoffs. De hecho, Lebron ya sabe lo que es ser fundido por la superioridad interior de D12.

Resurrección

Rudy Fernández. Estamos de enhorabuena. No todo iban a ser malas noticias en Oregon. Con Roy entre algodones para, casi seguro, lo que resta de temporada, y Oden poniendo punto y aparte a su prometedora carrera, los Blazers han dado un giro copernicano en su sistema de juego. Aldrige es el líder, Miller el jefe, Matthews la revelación y Rudy el corazón. Desde España pedíamos a gritos el traspaso de nuestro internacional, pero el mallorquín ha dicho que se encuentra a gusto en Portland y que su intención es quedarse. La confianza en él se disparado y Rudy está respondiendo a un gran nivel, posible candidato a sexto hombre del año, promedia 8´3 puntos en 21 minutos, pero lo más importante es que parece haber encontrado la continuidad que tanto echaba de menos. 13 puntos y 5 robos contra Minnesota y 17 contra los Clippers de Griffin no son números de escándalo, pero Rudy los mete cuando hay que meterlos, y eso sí que es importante.

New Orleans Hornets. Los Hornets se desfondaron ligeramente tras un inicio de temporada muy prometedor, dando la razón a todos los escépticos que trataban de espejismo su buen juego. Pero los Hornets han vuelto a recuperar sensaciones y tras diez victorias consecutivas se sitúan terceros del oeste, siguiendo la estela de los inalcanzables Lakers y Spurs. Hay que destacar que Chris Paul no es el mismo que en temporadas anteriores, continúa siendo el timón al que aferrarse pero no sorprende con brutales actuaciones como antaño. Probablemente se esté reservando para la batalla de postemporada, tratando de evitar que un problema físico le prive de ello como ocurrió el año pasado. En cambio, West y Okafor funcionan con precisión y eficiencia germánica. Dejar a los Spurs en 72 puntos no es moco de pavo. De hecho sólo ellos, los Knicks y los Magic han logrado arrancar a los tejanos una victoria por más de 10 puntos.

Espejismo

Atlanta Hawks. Cada vez me inspiran menos confianza. Sobre el papel son un gran equipo. Buen juego interior con Horford, Smith y Pachulia, buen perímetro con Johnson, Crawford y un irregular pero correcto Bibby. En pasadas campañas han dejado buenas sensaciones tras realizar una gran temporada regular, pero no han logrado pasar de segunda ronda cayendo ante Cavs y Magic por sendos 4-0. ¿Quizás sea este el año de su confirmación? Lo dudo mucho. Y más con la pujanza de equipos en la costa este como Bulls o Knicks. Vencer en Miami poniendo en evidencia las carencias de juego colectivo de los de Spoelstra para perder el siguiente partido en casa contra los Hornets por 100-59 me parece inexplicable. Pero así son los Hawks. Talentosos y consistentes a veces, comportándose como un equipo grande. Inseguros y anárquicos otras, conformándose con nadar para morir en la orilla.

Coast to Coast

Reedición de la conexión Turkoglu-Howard.

Leyenda

Lew Alcindor, antes de cambiarse el nombre por Kareem Abdul-Jabbar, ya había ganado su primer anillo de la NBA con los Milwaukee Bucks formando pareja con el genial Oscar Robertson y brindando a la franquicia de Wisconsin el único anillo de su historia. En 1974 los Bucks, que competían en la conferencia oeste, regresaron a las finales para enfrentarse a los Celtics de Dave Cowens y John Havlicek.

En el sexto encuentro, con 3-2 para los Celtics, se produjo una de las jugadas más populares de la historia del baloncesto, aquella que repetiría Magic Johnson 13 años después.

Boston se había puesto 100-101 a 5 segundos del final gracias a una suspensión de Havlicek que parecía dejar sentenciadas las finales. Pero Kareem recibió el balón, se escoró a la derecha y lanzó su mítico “Sky-Hook” para dar la victoria a los Bucks.

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SEMANA 10


El tira y afloja de Carmelo Anthony con las franquicias del Rió Hudson está acaparando todos los titulares. Y así será hasta que finalice el límite de traspasos. La amenaza del “Lock-out” para la próxima temporada es casi una realidad, y la negativa de Melo de renovar con los Nuggets sumado a la insistencia de su esposa por mudarse a Nueva York, donde ella trabaja, alejan cada día más al alero de Colorado. Un traspaso a los Nets sería contraproducente, pues los de Avery Johnson son una apuesta a medio-largo plazo sin posibilidades reales de competir por el momento, por lo que quedarse en Denver sería más sensato. El plato gordo son los New York Knicks, el equipo del momento. Por primera vez en una década los de la Gran Manzana están sabiendo calcular el tempo de la negociación, sin precipitarse ni echar a perderlo todo con una operación descabellada. Saben que cuanto más tiempo pase, las ofertas que llegarán a los Nuggets serán peores, por lo que al final se verán obligados a aceptar un traspaso forzado si no quieren ver partir a Carmelo a cambio de nada. La idea de ver jugar a Anthony con los Knicks esta temporada cada vez se antoja más y más atractiva…

 

MVP

Derrick Rose. Dos derrotas consecutivas en New Jersey y Philadelphia han empañado ligeramente el espectacular mes de enero que está protagonizando Rose. El base de los Bulls anotó 28 puntos y repartió 11 asistencias en la victoria ante los Cavaliers, para luego irse hasta los 36 y 5 rebotes contra unos mermados Celtics. Los Bulls tienen un balance de 25-12 manteniéndose con Orlando en el tercer puesto del este. Para los expertos están un punto por debajo de los favoritos, Celtics, Heat y Magic, ya que aun no poseen la experiencia necesaria en postemporada para plantar cara a los más veteranos. Rose está promediando 24 puntos y 8 asistencias, números más que dignos para el MVP. Superar en la clasificación final a cualquiera de estos tres pesos pesados puede ser decisivo para aspirar al galardón.

Resurrección

 

LA. Clippers. Con un vecino tan ruidoso como Los Angeles Lakers es fácil pasar desapercibido. Más aun cuando toda tu vida te has mantenido al margen de cualquier foco mediático. Pero la violenta irrupción de Blake Griffin está haciendo que el vecino pobre de Los Angeles participe del tirón mediático que visten los de oro y púrpura. Y lo mejor es que lo están traduciendo en victorias. En los últimos diez partidos han logrado siete victorias por tres derrotas, y aunque cuenten sus derrotas por el doble, 12-24, soñar con los Playoffs no es una locura si sigue esta tónica. La ambición del novato Griffin está contagiando al vestuario; Eric Gordon tiene madera de estrella, 23´5 puntos por partido en su tercera temporada lo dicen todo, y de no ser por Kevin Love sería digno merecedor al jugador más mejorado del año. DeAndre Jordan responde al clásico pívot físico e intimidador, más atlético que técnico. En lo que va de año ha atrapado 12, 20 y 13 rebotes por 6, 6 y 3 tapones. Y hasta el bueno de Baron Davis recuerda por momentos al de los Warriors. De hecho contra su antiguo equipo logró 17 puntos y 11 asistencias, su mejor actuación hasta el momento. El único que parece desenfocado es Chris Kaman, del que podrían sacar una buena tajada si saben moverse bien en el mercado. Lástima que la historia abogue por lo contrario.

 

 

Espejismo

Milwaukee Bucks. Pese a que el pasado verano la conferencia este se había reforzado considerablemente, yo era de los que pensaba que los Bucks serían una de las sensaciones de la temporada por lo mostrado en los pasados Playoffs. Pero no terminan de dar con la tecla. Jennings parece algo estancado con respecto al año pasado, y Bogut encadena actuaciones estelares, 27 rebotes contra los Heat el día 7, con actuaciones muy mediocres, 6 puntos y 6 rebotes contra Orlando el día anterior. Salmons y Delfino siempre cumplen, pero derogar las responsabilidades ofensivas en Earl Boykins es un síntoma de que las cosas no van bien en los Bucks. Afortunadamente al competir en el este pueden permitirse tener un balance de 14-21 y acomodarse en la última plaza con derecho a Playoff. De momento.

Coast to Coast

 

Leyenda

Un triple separaba a los Knicks de la gloria. El conjunto entrenado por Pat Riley dominaba 3-2 las finales de 1994, las primeras del “Back to Back” que consiguieron los Rockets durante la primera retirada de Jordan. 86-84 para Houston, posesión para New York. Starks cara a cara contra Olajuwon, MVP de la temporada. El triple de Starks ni tocó aro. Olajuwon lo taponó.

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SEMANA 9

Diciembre nos deja a unos imparables Miami Heat, que terminan con un balance de 19 victorias en los últimos 20 partidos. Los Celtics sufren una pandemia de lesiones con Rondo y Garnett entre algodones, que probablemente rebajará su posición en el este a favor de los Magic que se muestran recuperados tras el traspaso a tres bandas con Phoenix y Washington. En el oeste los Mavs han perdido a Caron Butler para toda la temporada, lo que les costará sus aspiraciones de plantar cara en los playoffs. Los Lakers dejan atrás una crisis que había hecho saltar todas las alarmas y que servirá para endurecer el e incrementar el ego en su defensa del campeonato. Por otro lado los Spurs confirman el mejor inicio de su historia en el año en que Duncan es reconvertido en pieza de apoyo en lugar de primer espada. Algo cambia, llegan los Heat.

MVP

Amar´e Stoudemire. El pívot de los Knicks ha cuajado un mes de diciembre perfecto. 29´8 puntos, 9´7 rebotes y 2´7 tapones son los promedios que le hacen ser digno aspirante al MVP, galardón que muy probablemente no terminará ganando, pero por el que puede pujar si los de la “Big Apple” llegan lejos en la conferencia este. Además esta haciendo mejor a sus compañeros; Felton está jugando a nivel de “all-star” y Chandler, Gallinari y Fields están respondiendo como complementos de gran nivel para la dupla que lleva los galones en la pista. Celebramos la moda “knickerbocker”

Most Improved Player

Wes Matthews. Una auténtica revolución para los de Oregon. Prácticamente su única buena noticia. Wesley se ha destapado como un verdadero jugón, sus 18´6 puntos por 36 minutos de juego lo dicen todo. El año pasado, cuando militaba en los Jazz, tan solo promedió 9 puntos por partido, y este año los ha elevado hasta los 16 siendo pieza clave en el juego exterior de los Blazers. De hecho cuando los Jazz visitaron el Rose Garden, Matthews les recibió con 30 puntos. No obstante Kevin Love lleva mucho camino recorrido para ser reconocido como jugador que más ha progresado.

Sexto Hombre

Nick Young. Desde el traspaso de Arenas a Orlando, Flip Saunders ha incluido a Young esporádicamente en el quinteto titular, pero el escolta de los Wizards ha demostrado que su juego se beneficia si sale desde el banquillo en calidad de microondas. Siempre estarán los Jason Terry y Manu Ginobilli para optar al premio de sexto hombre, pero los 15 puntos por partido de Young le hacen digno merecedor de este reputado galardón.

Jugador Defensivo

Dwight Howard. Superman es mucho Superman. Howard es una verdadera bestia defensiva, y mucho tiene que cambiar el panorama para que no se lleve su tercer galardón al mejor defensor del año. El pívot de los Magic es un bastión en la pintura, sus 13 rebotes y sus 2´3 tapones garantizan a los de Florida una intimidación sin comparación en la liga. Sólo Josh Smith o Marcus Kamby pueden llegar a hacerle sombra, pero el listón está muy alto.

Rookie

Landry Fields. No es ningún secreto que el Rookie más aventajado de esta promoción, aunque realmente pertenezca a la de 2009, es Blake Griffin. Pero si hay otro novato que está destacando por encima del resto, con permiso de Wall, ese es el escolta de los Knicks. Elegido en el puesto 39, Fields puede considerarse el robo del draft 2010, gracias a sus 10 puntos por partido y su 37% de acierto desde la línea de tres puntos. Fields se ha hecho un hueco en la rotación de los de D´Antoni, siendo pieza clave en ataque y defensa, aprovechando los huevos gracias a su faceta de tirador, y cerrando el rebote igual que un alero fuerte. Sus sorprendentes 7´4 rebotes de media lo avalan.

Leyenda

Con el 2-2 en la eliminatoria el quinto partido era la llave para las finales del oeste de 2004. Los vigentes campeones, unos Spurs sin David Robinson retirado, tuvieron el pase en su mano gracias a una inverosímil canasta de Duncan que pudo haber dejado a los Lakers de “Los Cuatro Fantásticos” listos de papeles. Pero nadie contaba con Fisher.

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SEMANA 8

La resaca de Navidad ha dejado a los pasados finalistas unas secuelas que pueden afectar a su dominante posición de cara a los Playoffs. Las dos derrotas consecutivas en casa contra Bucks y Heat son las más abultadas en la historia de los Lakers. En toda su historia. Y como colofón una apabullante paliza en El Álamo ante los Spurs, líder indiscutible del oeste. Tres derrotas muy preocupantes para los vigentes campeones, que se vengaron infligiendo un correctivo a los Hornets en la pasada madrugada. Los Celtics se dejaron remontar contra Orlando un partido que tuvieron dominado de principio a fin, pero que no supieron rematar en los minutos finales, algo impropio de una escuadra tan experimentada. Para colmo Garnett se suma junto a Rondo y Perkins a la lista de bajas de los de Massachussets. En la derrota ante los Pistons, “Big Ticket” se lesionó en su rodilla derecha, la misma que le ha tenido entre algodones gran parte de las últimas dos temporadas. Pero a estas alturas, quién puede dudar de la competitividad de estos titanes.

 

MVP

Lebron James. La exhibición que dieron los Heat en Hollywood ha servido para acallar todas las críticas que amenazaban con quebrar el faraónico proyecto de Pat Riley. Lebron no sólo domino el partido a su antojo, sino que aplastó a los vigentes campeones con una facilidad pasmosa. Logró su cuarto triple-doble de la temporada al sumar 27 puntos, 10 asistencias y 11 rebotes, además de 4 robos y una serie de 5-6 en el triple. Pero más allá de los números, Lebron transmitió una sensación de control y superioridad plasmadas en una determinación aplastante, algo digno del mejor Kobe Bryant. Golpe de autoridad de los “Beach Boys” en el escenario propicio.

Resurrección

 

Orlando Magic. El “otro” contendiente de Florida parece haberse caído repentinamente de los pronósticos sobre quién será el finalista del este. La buena racha de victorias de Boston y Miami, unido a una serie de cuatro derrotas consecutivas ha eclipsado la buena forma del conjunto de Van Gundy. Lograron cortar la imparable marcha de crucero de los Spurs machacándoles 123-101 con un Howard estelar (29 puntos, 14 rebotes y 11-13 en el lanzamiento), y remontaron un complicadísimo partido contra Boston gracias a la explosividad en los últimos minutos de Jameer Nelson y a los buenos minutos de Turkoglu (20 puntos, 4-7 en triples), el auténtico resucitado.

 

Espejismo

 

Los Angeles Lakers. Los Lakers perdieron en casa de 19 contra los Milwaukee Bucks, borrón en una temporada que había comenzado de forma espectacular para los angelinos. Ese partido sirvió de anticipo para el gran día, el 25 de diciembre, cuando los flamantes campeones recibían en casa a los odiados Miami Heat del “Big-Three”. La expectación era mayúscula. Y el resultado defraudó a propios y extraños. Miami salió al parquet del Staples dispuesto a apabullar a unos apáticos Lakers y las diferencias se alargaron hasta los 20 puntos para los visitantes. El 96-80 incluso puede parecer poco para la paliza táctica y física que sufrieron los Lakers, con un Gasol tímido y fallón y un Kobe frustrado y negado de cara al aro. El “trash-talking” que se produjo en el último minuto entre Kobe y Lebron es el anticipo de una posible final que se antoja mucho más apetiecible después del descalabro de los angelinos. Ahora bien, la competitividad innata de Kobe no está dispuesta a tolerar otro show de Lebron en su casa.

 

Coast to Coast

Mención especial a la canasta del año, protagonizada por el pasado “Rookie of the Year”, Tyreke Evans.

Leyenda

Como regalo navideño el último partido del mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. Absolutamente emocionante. “We want Mike!!”

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SEMANA 7

La última semana nos ha dejado un traspaso a tres bandas entre Suns, Wizards y Magic, que ha enviado a Vince Carter, Mickael Pietrus y Marcin Gortat a Phoenix a cambio de J-Rich, Hedo Turkoglu y Earl Clark, y a Rashard Lewis a Washington a cambio de Gilbert Arenas. Veremos como funcionan dos cañoneros como Arenas y Richardson en un sistema al que Turkoglu ya estaba perfectamente acoplado cuando los Magic alcanzaron la final en 2009. Gortat hará las veces de jornalero en la pintura de los de Arizona, donde su labor será bregar bajo los tableros en ataque y defensa, dejando el virtuosismo a un “backcourt” dirigido por Nash al que se suma un Vince Carter cada vez más desahuciado.

 

MVP

Boston Celtics. Imparables. El Big Three, está jugando al nivel que les hizo campeones en 2008. Allen sigue siendo un filón desde la línea de tres puntos, Garnett ha dejado atrás sus problemas físicos y rebotea como antaño y Pierce es líder y alma indiscutible del equipo. O´Neal ha asumido un rol completamente terciario, y de momento está respondiendo con creces. La última semana no jugó por lesión, aunque su rendimiento concuerda con las prestaciones que le exige el juego bostoniano. Pero indiscutiblemente, por muy bien que este el tridente ofensivo de los Celtics, el MVP del equipo corresponde a Rajon Rondo, un general en la cancha que se ha abierto paso en un conjunto plagado de estrellas. El base promedia la friolera de 13´8 asistencias, algo que no lograba nadie desde la temporada 91-92, cuando jugaba un tal John Stockton. La máquina está perfectamente engrasada y ya suma 13 triunfos seguidos. “Proud Celtic”, otra vez.

Resurrección

 

Landry Fields. Más que de resurrección hablamos de nacimiento. Probablemente una de las mayores sorpresas de la temporada, y sin duda, el robo del draft de este año. Fields puede jugar tanto de alero como de escolta, tiene un tiro muy fiable de larga y media distancia y es muy veloz de cara al aro. Además esta a las ordenes de Mike D´Antoni, lo que le convierte en el tipo de jugador imprescindible para su esquema de juego, un alero convertido en falso escolta que sepa aprovechar los desajustes provocados por el Pick&Roll entre base y pívot. Pero lo más impactante de Landry Fields es su capacidad de dar un esfuerzo extra y de sacrificarse por el equipo, lo que se ve plasmado en sus números bajo los tableros, donde promedia 7´4 rebotes, habiendo superado las 10 capturas en ocho ocasiones. En los Knicks todo el protagonismo lo acumula la dupla Stoudemire-Felton, pero sin duda Fields está resultando un pilar para el ascenso de New York a ser considerado una potencia.

 

Espejismo

 

Milwaukee Bucks. No ha sido un prometedor comienzo para los de Wisconsin. Las buenas sensaciones del final de la pasada campaña no se han reproducido al inicio de la presente donde presentan un gris balance de 11-16. El equipo parece verse estancado, eclipsado por la erupción de otras franquicias con mucho más carisma como Chicago, New York o Miami, y la química del equipo no mejora pese a la científica labor de Scott Skiles. Jennings es muy irregular; un día hace 32 puntos contra los Bobcats con una serie de 10-21 en el tiro para quedarse luego en 4-18 contra los Spurs. La otra estrella de Milwaukee, el australiano Andrew Bogut, se recupera a marchas forzadas de los problemas en su muñeca, la cual se rompió a finales de la temporada pasada, lo que le está acarreando una inconsistencia que los Bucks están pagando. Skiles ya obró una resurrección de los “Baby-Bulls” de mediados de década, para estrellarse en años posteriores con la misma plantilla. Esperemos que no sea el caso de estos prometedores Bucks.

 

Coast to Coast

Leyenda

Una daga en el corazón de los Suns. Primera ronda de los Playoffs de 2006. Contra todo pronostico  2-1 para Lakers y final de infarto en el Staples. Una de las mejores canastas en la carrera de Kobe Bryant. Aunque finalmente los Suns remontarían el 3-1 para imponerse a los angelinos.

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SEMANA 6

Paul Pierce logró la victoria de los Celtics sobre los Knicks en el Madison Square Garden con una canasta a 0´4 del final para cercenar la racha de victorias 8 victorias de los locales y prolongar a once consecutivas la de los de Massachussets. Los Heat también cotizan al alza y se estabilizan segundos del este tras los vigentes campeones de conferencia, seguidos por unos Chicago Bulls que pierden a Noah por lesión para los próximos meses, importante baja en la pintura que coincide con la reaparición de Carlos Boozer. En los Lakers también reaparece Andrew Bynum, dispuesto a lidiar con el juego interior angelino para quitar responsabilidades a Odom y Gasol, que empezaban a mostrar síntomas de desgaste antes de tiempo.


MVP

Amar´e Stoudemire. Líder indiscutible de los nuevos New York Knicks. STAT saca pecho y silencia a aquellos que desconfiaban de su rendimiento sin un “play-maker” como Nash a su lado. El ex Sun está promediando 26´7 puntos, 9 rebotes y 2 tapones, los mejores números de su carrera, idénticos a los de la temporada 04/05, su mejor año en Phoenix. Los Knicks han ganado 13 de sus últimos 15 partidos donde Stoudemire ha brillado con luz propia. A los Raptors les metió 31 puntos y atrapó 16 rebotes, y días más tarde les clavó 34, amen de capturar 14 rebotes. Además lleva anotando más de 30 puntos en los nueve últimos partidos, algo al alcance de muy pocos jugadores en la liga. Cierto que es el jugador de los Knicks que más minutos disputa, aparte de ser el único interior de garantías ofensivas, pero no se puede restar ningún mérito al descomunal inicio de campaña de Amar´e. Lástima que la última canasta contra los Celtics no fuese válida…

Resurrección

 

 

David West. Indudablemente el culpable de que los Hornets estén de vuelta en la cima del oeste es Chris Paul. No obstante David West es el otro responsable del resurgir de New Orleans. West promedia 19 puntos, 7 rebotes y 1 tapón, números no muy llamativos a priori, pero que esconden una importancia vital para el funcionamiento de los Hornets. Su compañero en la pintura, Emeka Okafor, es eminentemente defensivo, permitiendo a West una mayor entrega en labores de ataque, siendo el socio favorito de Paul para el “Pick&Roll”. Ademas West incrementa sus prestaciones ante rivales de mayor entidad; en la derrota 96-84 contra los Heat aportó 26 puntos y 12 rebotes, y en el 97-92 contra los Thunder, saldado también con derrota, terminó con 24, 13 y 4 robos.

Espejismo

 

Tyreke Evans. Inexplicable. Evans ha comenzado la temporada de forma desastrosa lo que los Sacramento Kings están pagando en un pésimo balance de 5-18. Han ganado dos partidos de los últimos diecinueve, contra Nets y Wizards. En esta desastrosa racha Evans no ha recordado al brutal jugador de la pasada campaña, se ha mostrado errático y desconcentrado, habiendo brillado solo intermitentemente; contra los Grizzlies anotó 30 puntos, repartió 5 asistencias y capturó 8 rebotes, y contra los Mavericks sumó 25, 8, 5 y los Kings cayeron de dos puntos. Esto puede deberse a que Evans juega la mayoría de los minutos en pista como falso escolta, acompañado en la dirección de juego por un base puro como es Beno Udrih, siendo alejado de la tarea de distribución que empeñaba en su año Rookie. Además Paul Westphal le pidió antes de comenzar la temporada que no abusase tanto de su penetración a canasta, y que buscase mejorar su lanzamiento exterior, lo que puede ser significativo a la hora de explicarse este bajón en el porcentaje de acierto.

 

Hedo Turkoglu. Nada tiene que ver con el alero que recibió en 2008 el premio al jugador que más había mejorado, o al inesperado líder de los Magic que deslumbró en los Playoffs de 2009. Turkoglu no encuentra su sitio, no juega cómodo, ha perdido la versatilidad que le llevó a ser una codiciada pieza en el mercado. Llegó a Phoenix con la fijación de olvidar un año horrible en los Raptors, impulsado a demostrar que aun tiene mucho baloncesto que ofrecer. Pero tras quince partidos Turkoglu ha perdido la titularidad en favor de Hakim Warrick. Sus minutos cada vez son más escasos, y sus prestaciones se limitan a esperar a que la rápida circulación de los Suns le libere de su marcador para poder lanzar cómodamente desde el triple. Afirmar que sus mejores partidos con la camiseta de los de Arizona han sido la derrota en la prórroga contra Memphis (15 puntos y 7 rebotes) y la victoria contra los Lakers en el Staples (17 puntos, 5-7 triples) es confiar que Hedo aún pueda resucitar e impulsar a los Suns a la cima del oeste. Lamentablemente, esto cada vez es más utópico.

 

Coast to Coast


Leyenda

Inolvidable palmeo sobre la bocina de Ralph Sampson para sellar la final de conferencia oeste de 1986 con 4-1 para los Houston Rockets y poner fin al reinado de Los Angeles Lakers de cuatro temporadas consecutivas alcanzando las finales de la NBA. El equipo liderado por Sampson y Olajuwon, apodados las “Twin Towers” perdería el campeonato ante los míticos Boston Celtics de Larry Bird.

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ESPECIAL NOVIEMBRE

El primer mes de competición nos deja a Boston Celtics y a Los Angeles Lakers como máximos candidatos a repetir las pasadas finales. Spurs y Mavericks transmiten las mismas sensaciones que hace un lustro y la dupla de Florida amenaza pero no termina de asustar. Chicago, Oklahoma y Utah son talentosos equipos de futuro, un escalón por debajo de los pesos pesados por lo mostrado hasta ahora, pero que podrían coquetear con la gloria este mismo año. Stoudemire y Chris Paul han emergido como caudillos de un proyecto que parecía avocado al fracaso en New York y Hornets respectivamente y, quien sabe, puede que terminen compartiendo vestuario. En lo más profundo de la clasificación tenemos a los Clippers y los Wizards, franquicias de los posibles rookies del año, John Wall y Blake Griffin. Su crédito es muy elevado, de momento están jugando sin presión, saboreando el glamour y los focos, demostrando de lo que son capaces. Ya llegará su hora.

 

 

MVP

Deron Williams. El base de los Utah Jazz ha firmado un inicio de temporada espectacular. Si las lesiones le respetan y los Jazz se mantienen en liza, Deron podría disputar el MVP a Kevin Durant, al que muchos ya otorgaban el premio antes de comenzar la temporada. El aventajado discípulo de Jerry Sloan promedia 21´8 puntos, 10 asistencias y 1´4 robos de balón, números más que dignos para ser considerado merecedor del premio. Además, uno de los baremos a tener en cuenta para la elección del MVP es el grado de mejora que se ejerce sobre el equipo, cosa que los Jazz están experimentando gracias a la evolución de juego de su base. Millsap y Jefferson cada vez se compenetran mejor, CJ Miles es un martillo pilón desde el exterior, y Kirilenko y Raja Bell viven una segunda juventud. Con los Jazz instaurados de nuevo entre la elite y con Deron aspirando al MVP, este sería, por fin, el año en que Sloan debiese ganar el premio al entrenador del año.

Most Improved Player

 

 

Kevin Love. Más allá de su sobrehumana actuación del 31-31 ante los Knicks, Love está haciendo méritos de sobra para ganar el galardón al jugador que más ha mejorado. Los 32 puntos y 22 rebotes contra los Spurs, o los 28 y 19 contra los Cavaliers demuestran que emular a Moses Malone no fue ningún espejismo. De hecho, sería una injusticia que no fuese al All-Star en Los Angeles, pero tal y como están las cosas entre los aleros del oeste su inclusión este año es harto complicada. El ala-pívot de los Timberwolves promedia 20 puntos y  15´3 rebotes por los 14 y 11 de la pasada campaña, habiendo experimentado una mejora considerable en el lanzamiento de tres puntos. Desde Dennis Rodman no había visto un interior de menos de 2´10 de altura con tanta inteligencia para capturar rebotes. Ojito a Love y a Minnesota, de aquí a dos años pueden dar la campanada.

Sexto Hombre

 

Nick Young. Otra gran noticia para los Wizards. Parece que después del lío del año pasado las cosas vuelven a la calma en la ciudad capitolina. Wall es la base del proyecto, Arenas ha sentado la cabeza (de momento), y McGee y Blatche son una pareja interior de futuro más que interesante. Y además, los de Flip Saundes cuentan con un microondas como Young, un escolta anotador que había pasado inadvertido hasta ahora, pero que empieza a despuntar en su cuarta temporada como profesional. Young promedia 13 puntos saliendo desde el banquillo, y en varias ocasiones ha liderado en anotación a los Wizards. Sin ir más lejos el pasado el pasado martes endosó 30 puntos a los Lakers en el Staples, el mejor escenario posible para exhibirse.

 

Jugador Defensivo

 

Dwight Howard. El rey del doble-doble. El pívot de los Magic promedia 21 puntos, 12 rebotes y 2´4 tapones, números algo menores que las dos pasadas campañas, cuando acabó recibiendo el premio al mejor defensor. La verdad es que el único que podría rivalizar con Howard sería Josh Smith, pero sus 8´8 rebotes y 2´3 tapones no llegan a hacer sombra a D12. Además la importancia de Howard en el esquema defensivo de Orlando es mayor que el de “J-Smoove” en los Hawks, ya que la amenaza interior que supone Howard para los Magic es insustituible, mientras que Horford o Pachulia pueden complementarse si no esta Smith. Joakim Noah, Rajon Rondo o Chris Paul son alternativas, pero la superioridad intimidatoria de Howard le mantiene un escalón por delante.

 

Rookie

 

Blake Griffin. La lesión de John Wall ha desequilibrado la lucha por el Rookie del año, la cual se presumía más pareja antes de empezar la temporada. La explosión del base de los Wizards a principios de noviembre le colocó como candidato número uno a novato del año, pero Blake Griffin ha interrumpido como una auténtica fuerza de la naturaleza. El primer espada de los Clippers promedia 20 puntos, 11´8 rebotes y lleva nueve dobles-dobles consecutivos, algo impropio de un Rookie. Su única laguna es la defensa donde tiene mucho que mejorar. No obstante, se trata de un ala-pívot de 21 años con capacidad de mejora descomunal. Su lanzamiento y su manejo son más propios de un alero bajo que de un interior de su envergadura, y su salto vertical es casi tan imparable como el de Dwight Howard. Si las lesiones respetan a Griffin podemos estar hablando del jugador total. Tiempo al tiempo.

Leyenda

Segundo partido de las finales del oeste de 1999 entre los San Antonio Spurs y los Portland Trail Blazers. Memorable triple de Sean Elliott para sellar la victoria local y dar la puntilla a unos Blazers que terminarían siendo barridos.


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SEMANA 5

Los Lakers sufrieron una recesión en su juego que les llevó a perder cuatro partidos consecutivos, algo que no les sucedía desde la temporada 06/07 cuando Pau aun militaba en Memphis. Este bajón de juego de los de oro y púrpura ha aupado a Mavericks, Jazz y Spurs a la cabeza del oeste, seguidos de cerca por los impresionantes Thunder. En el este prosigue la dictadura de Boston. Los de Massachussets están mostrando la misma contundencia que les llevó a ser campeones hace tres temporadas. Mientras tanto las cosas se estabilizan en Florida; los Magic siguen sin hacer ruido la estela de los Celtics, y en Miami las cosas comienzan a estabilizarse tras el gabinete de crisis montado por el “Big Three”.


MVP

Deron Williams. Impecable. El base más en forma de toda la liga. Responsable del brutal estado de forma de los Jazz. Una auténtica máquina de producir puntos, ya sea fabricándose su propio lanzamiento o repartiendo juego para sus compañeros. Los de Salt Lake City lograron una racha de siete victorias ante equipos como Lakers, New Orleans o Portland, todos potentes rivales por el trono del oeste. Deron logró 26 puntos y 11 asistencias contra los Hornets, 29 puntos y 12 asistencias contra los Lakers, y 24 puntos y 16 asistencias contra los Pacers. Por sólo 7 pérdidas de balón. Un seguro de vida en la dirección del equipo.

Dallas Mavericks. Gigantes. Un año más van a por todas. Los de Mark Cuban llevan en la elite de la liga una década, logrando alcanzar tres veces la barrera de las sesenta victorias y llegando a las finales en la temporada 2005-2006. Pero pese a ser uno de los equipos más competitivos y temidos, siempre comienzan la temporada a la sombra de otras potencias como Spurs, Lakers o Phoenix. Tras el primer mes de competición tenemos a los Mavs segundos en la clasificación global, presentando un balance de 16-4, y una racha de nueve victorias consecutivas, Miami, San Antonio, Oklahoma y Utah entre ellas. El responsable (no podía ser de otra forma) es Dirk Nowitzky. El alemán logró 42 puntos contra Detroit, 34 en Oklahoma y 26 en Utah para consolidar a Dallas como una alternativa real a Lakers o Spurs en la pelea por el primer puesto del oeste. Jason Kidd sabe que está ante la última oportunidad de pelear por el anillo, y su veteranía pasa por ser el timón al que los Mavs deben aferrarse para aspirar al éxito. Butler y Terry son el perfecto “backcourt”, dos versátiles anotadores que pueden combinarse para quitar de responsabilidades a Nowitzky cuando sea necesario. Y Chandler y Marion son el músculo imprescindible de todo equipo con esperanzas de alcanzar el éxito. No pondría la mano en el fuego por ellos, pero serán un peso pesado hasta que Dirk diga basta.

 Resurrección

 

Richard Jefferson. Ha tardado una temporada, pero el bueno de Richard Jefferson ha terminado adaptándose al rígido esquema de juego de Popovich. La temporada pasada fue el centro de todas las críticas hacia los Spurs, pero si algo han demostrado los tejanos es que la paciencia es su mayor virtud. Un año después de recalar en San Antonio, Jefferson esta ofreciendo su mejor versión como profesional, formando junto a Ginobilli y Parker la línea exterior más en forma de la liga. 17 victorias por 3 derrotas es el sorprendente balance de los Spurs. Y lo más increíble es que Duncan no está ni a la mitad de su rendimiento.

 

Indiana Pacers. Van poquito a poco, pero los Pacers comienzan a ver la luz al final del túnel. De momento tienen la ventaja de jugar sin presión, lo que permitirá el crecimiento de jugadores tan interesantes como Roy Hibbert, Brandon Rush o Darren Collison. Pero si este año consiguen el billete a la postemporada el crédito que tienen ahora comenzará a agotarse. Danny Granger debe dar un paso al frente, asumir su papel de hombre franquicia y consolidarse como algo más que un magnifico tirador. Los 54 puntos en un cuarto que endosaron a los Nuggets, la paliza a Miami o la victoria en el Staples ante los Lakers son algunas de las credenciales que tienen los Pacers para confiar en un estable crecimiento.

Espejismo

Portland Trail Blazers. Una verdadera lástima. Todas las alarmas han sonado en Oregon y la confianza en McMillan empieza a resquebrajarse. El comienzo de los Blazers ha sido más que decepcionante, logrando un balance de 9 victorias y 11 derrotas, algo inadmisible para un supuesto gallito del oeste. Primero fue Greg Oden y su fatídica microfactura en la rodilla izquierda, lo que le mantendrá alejado de las canchas otra temporada más. Esto supone, casi con total seguridad, el fin de carrera de Oden, que acumula 82 partidos en casi cuatro temporadas, pasará a la historia por ser elegido por los Blazers como nº1 del draft 2007 en lugar de Kevin Durant. Los paralelismos con Sam Bowie y Michael Jordan son inevitables. Y para colmo Brandon Roy, su estrella, que pasó por el quirófano los pasados Playoffs para operarse del menisco de su rodilla derecha, parece haber entrado en una espiral de lesiones de la que es muy complicado salir. Roy ha desvelado que lleva desde entonces jugando sin meniscos, lo que parece un handicap extremadamente complicado para un deportista que vive de la salud de su tren inferior. Grandes estrellas como Chris Webber vieron mermadas sus prometedoras carreras por culpa de las lesiones de menisco, esperemos que no sea el caso de Roy.

Coast to Coast de la semana

Leyenda

 De lo más destacado de la carrera de Lebron James, por ahora. Quinto partido de la final de la conferencia este de 2007, serie empatada 2-2 entre Detroit y Cleveland. Lebron sumó 48 puntos, repartió 7 asistencias y capturó 9 rebotes, amén de anotar 29 de los últimos 30 puntos de los Cavs, enviar el partido a la prorroga y anotar la canasta de la victoria.


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SEMANA 4

Los gigantes del Este se mantienen en la cumbre. Boston y Orlando son los rivales a batir y Chicago presenta sus credenciales como nueva potencia. Miami es otra historia. En el Oeste los Lakers siguen mostrando su mejor versión, pese a que los tres partidos que han perdido son contra huesos del oeste: Utah, Denver y Phoenix. Pero lo altisonante de este primer mes de competición lo marcan los dinosaurios de la liga; San Antonio ha firmado el mejor inicio de campaña de su historia, y Shaquille O´Neal luce palmito logrando 25 puntos y 11 rebotes contra New Jersey. Igual que hace una década. Parafraseando a Sekou Smith en nba.com… ¿Qué año es este?

MVP

Russel Westbrook. El base de los Thunder ha explotado en su segundo año como profesional. Jugar a la sombra de Durant podría haber mermado el crecimiento de un jugador como Westbrook, más individualista que creador de juego. Pero Westbrook ha sabido dirigir a los Thunder a una racha de 5 victorias consecutivas, Boston Garden inclusive (y sin la ayuda de Durant, baja por lesión), confirmándose como el escudero perfecto de la estrella de Oklahoma. Salvando las distancias, Westbrook podría ser a Durant como Pippen fue a Jordan. Y si a esta prometedora dupla le sumamos un tercer espada de garantías como Jeff Green, y un revulsivo en crecimiento como James Harden, el resultado puede ser la lucha por el anillo en un futuro más que próximo.

Blake Griffin. Titánico. Sus brutales mates han causado tanto impacto como el 31-31 de Kevin Love. De cara a la galería es un autentico filón mediático. Los 44 puntos y 15 rebotes contra New York han elevado a Griffin a candidato número uno al Rookie del año. Pero el ala-pívot de los Clippers es algo más que salto vertical y potencia. Es capaz de lanzar con soltura en suspensión desde cinco metros, posee gran variedad de fundamentos de espaldas a canasta, y maneja el balón como un escolta. Griffin es la gran esperanza de los Clippers, auspiciado por Chris Kaman y Baron Davis, y junto otra estrella emergente como Eric Gordon, puede ser el futuro referente del vecino pobre de los Lakers. Quizá sea el elegido para triunfar en una franquicia donde nadie lo ha logrado antes.

Resurrección

 

Amar´e Stoudemire. STAT” está callando bocas en NY. De momento. Muchos expertos cuestionaban su calidad y producción alejado del calor de Arizona y, sobre todo, alejado de Steve Nash. Los Knicks encadenaron seis derrotas consecutivas que hicieron presagiar otra gris temporada en la Gran Manzana, pero la tendencia descendente se ha equilibrado tras lograr cinco victorias seguidas, gracias a un Stoudemire estelar; 39 puntos, 11 rebotes y dos tapones contra los Clippers, 26 puntos 11 rebotes y dos tapones contra Golden State. Aun pueden soñar en Nueva York. Y el fichaje de Melo cada vez coge más fuerza…

Espejismo

Miami Heat. Se lo han ganado por méritos propios. Nadie, ni el más acérrimo enemigo de los Heat, hubiese pensado que tras el primer mes de competición presentarían un balance de victorias-derrotas de 9-8. Y es que la quimera del 72-10 de los Bulls pesa mucho, y más en superproducciones como la de Florida. El fiasco es  palpable, y el clima de displicencia que hay hacia los “Beach-Boys” por parte del resto de la liga empieza a ser patético. Los aficionados de los Heat reclaman la dimisión de Erik Spoelstra y la vuelta al banquillo de Pat Riley. En la derrota 93-77 contra los Indiana Pacers, Wade terminó con 3 puntos, 1-13 en tiros de campo y Lebron perdió 6 balones. La dirección de juego de Miami es horrible. Mario Chalmers casi ha desaparecido de la rotación, Carlos Arroyo ha sido relegado a tirador y la labor de subir el balón se la reparten equitativamente entre Wade y Lebron. Y eso es contraproducente en dos jugadores que necesitan asumir mucho tiempo el balón en sus manos para hacer jugar al equipo. Si los Heat atacan en estático y el balón lo sube Wade, se anula el papel de Lebron, y viceversa. Todo cambia en los contraataques, claro. Ahí Miami es imparable. Y por si fuera poco Bosh está en la misma tesitura que D-Wade y LB6. Bosh vivía de muchos aclarados en los Raptors. Y esperar lo mismo ahora es una necedad. Bosh se pasa la mitad de los encuentros subiendo y bajando la pista, dando la lamentable sensación de no saber a qué juega. Sigo pensando que tarde o temprano los Heat empezarán a carburar y llegaran a los Playoffs al 100%, pero hasta entonces seguirán haciendo las delicias de todos sus detractores.

Coast to Coast de la semana

Se está convirtiendo en un clásico, lo único salvable en Miami.

Mención especial a la locura de Blake Griffin contra los Knicks.

Leyenda

Uno de los mejores encuentros de Playoffs de todos los tiempos. Sexto partido de la final de la conferencia oeste de 1997. Los Utah Jazz de Karl Malone y John Stockton dominaban la serie 3-2 ante los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon y Charles Barkley. Memorable triple del bueno de Stockton.

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SEMANA 3

En la semana de Kevin Love y su histórica actuación, los Celtics continuaron encabezando la conferencia este, victoria a domicilio en Miami incluida. Finísimo “Sugar” Ray Allen, 35 puntos 7-9 en triples. En el oeste al fin cayeron Lakers, al fin cayeron Hornets. Nowitzky y Terry se combinaron para anotar 51 puntos y propinar a New Orleans su primera derrota. En Colorado, los Denver Nuggets necesitaron de un Carmelo Anthony estelar, 32 puntos y 13 rebotes, para derrotar a los vigentes campeones y recuperar las buenas vibraciones. En los californianos poca historia, jugando a otra cosa hasta que lleguen los Playoffs. Kobe mejor físicamente, pero sin hacer excesos, es decir; 31 puntos en 33 minutos contra los Bucks y 33 en 32 contra Detroit. Casi nada. Ahora bien, y sin pecar de chauvinismo, de no ser porque la sombra de Kobe es muy alargada, Pau sería legítimo candidato al MVP.

MVP

Kevin Love. Inconmensurable. El jugador de moda. Poco puedo añadir que no se haya dicho sobre semejante monstruosidad: 31 puntos, 31 rebotes contra New York. Marca no registrada desde que lo hizo Moses Malone en 1982. Ni Shaq, ni David Robinson, ni Barkley, ni Karl Malone, ni Duncan, ni Olajuwon han logrado semejante hazaña. Seis pívots legendarios. Ante la inminente crisis de jugadores interiores de calidad que se avecina (con la retirada de los O´Neal, Garnett, Duncan y compañía) y la superpoblación de jóvenes exteriores (Evans, Curry, Rose, Durant, Westbrook, Wall, etc.) es alentador saber que los Love, Millsap, Lee, Noah o Bogut estarán en la brecha. Ojito a los Timberwolves en el futuro; Beasley parece reformado tras su salida de Miami, Love se perfila como piedra angular del proyecto y Corey Brewer y Johnny Flynn como piezas clave. Si a este prometedor roster le sumamos una más que probable alta elección en el draft del año que viene, Minnesota puede dar un giro copernicano. Lo sorprendente es que antes del partido contra los Knicks, Kurt Rambis había terminado algunos encuentros con la pareja interior Tolliver-Milicic, relegando a Love al banquillo. Inexplicable.

San Antonio Spurs. ¿Qué ser un equipo competitivo durante más de diez temporadas es imposible? Los Spurs llevan veinte años siendo uno de los equipos más combativos de la liga. En esos veinte años siempre se clasificaron para los Playoffs, excepto en la temporada 96-97 cuando David Robinson, su estrella, se perdió toda la campaña por lesión. Al año siguiente eligieron a Tim Duncan en el nº1 del draft y dos años después se llevaron el primero de los cuatro anillos que lograron en ocho años. ¿Qué estar en lo más alto desgasta? Año tras año los especialistas se empeñan en denostar a San Antonio, tildándoles de veteranos y de viejas glorias. Año tras año los Spurs dan guerra hasta el final siendo el equipo que todos querrían evitar en la postemporada. ¿Qué éste es el final de un ciclo? El declive de Duncan y Ginobilli es evidente pese a que el argentino ha empezado la temporada como un tiro. Pero los Spurs se aseguran una suave transición gracias a la savia nueva que aportan jugadores como George Hill o Tiago Splitter, y aun así han empezado la temporada con un balance de 8-1. “Chapó”.

Resurrección

 

Gilbert Arenas. El “Agente-Zero” ha vuelto. Mientras John Wall acaparaba todos los focos en la ciudad capitolina, Arenas esperaba en la sombra su regreso a la liga. Debutó con derrota contra los Knicks anotando 18 puntos para luego diluirse contra Houston y Charlotte, y resucitar contra Chicago y Toronto endosándoles 30 y 20 puntos respectivamente. Como en los viejos tiempos. Si Arenas se mantiene constante los Wizards pueden aprovecharle bien como escudero de Wall, (pongo en duda que acepte un rol que no sea el de líder del equipo) o bien como traspaso a alguna temeraria franquicia que esté dispuesta a lidiar con un elemento tan inestable como Arenas. Disfrutemos mientras dure.

Espejismo

 

Tracy McGrady. Es doloroso ver a una estrella del calibre de T-Mac en semejante tesitura. El otrora máximo anotador de la NBA promedia con los Pistons 4´1 puntos por partido en 15 minutos. McGrady representó junto a Grant Hill, Kobe Bryant, Jerry Stackhouse o Vince Carter la hornada de aspirantes a paliar el doloroso hueco que dejaba la retirada de Jordan con los Bulls. Pero la falta de equipo y, sobre todo, las lesiones, han impedido aupar a McGrady al firmamento de la NBA. En el ocaso de su carrera T-Mac se llevará el sambenito de ser el mejor jugador que jamás ha pasado una ronda de Playoff, el haberse dejado remontar un 3-1, el ser un jugador volátil, la fama de llorón, el cartel de perdedor. Pero para los aficionados siempre será un genio desafortunado, un virtuoso que tuvo la mala suerte de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado. Si la espalda le hubiese respetado, si Yao y él hubiesen coincidido al cien por cien…

Andrea Bargnani. Probablemente sea injusto achacar al bueno del italiano la culpa de la nefasta marcha de Toronto. Cambiando a Bosh por nada el verano pasado es difícil que las cosas marchen bien en la franquicia de Canadá. Pero a Bargnani se le exige que responda como el nº1 del draft de 2006 que fue. Y es cierto que se ha echado el equipo a la espalda, siendo la referencia ofensiva y promediando 20 puntos por partido. Pero en defensa es un lastre. Jugando de pívot, Bargnani ha capturado 29 rebotes en los últimos cinco juegos. Jason Kidd y Rajon Rondo han atrapado 18 y 21 respectivamente en los mismos partidos. Ambos son bases.

Coast to Coast de la semana

Leyenda

El gran Moses Malone, el último jugador en lograr un 30-30. Lo hizo contra Seattle, cuando jugaba en los Houston Rockets, equipo con el que llegó a las finales de 1981 donde cayó contra los Celtics de Larry Bird por 4-2. Malone es el quinto en la lista de reboteadores históricos, y el sexto en puntos anotados. Ahí es nada. También fue pionero en pasar del instituto a la liga profesional, como después harían Lebron James o Kevin Garnett entre otros. En la temporada 82-83, recién nombrado MVP, fue traspasado a Philadelphia donde conseguiría su único anillo, barriendo a los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar y Magic Johnson. Con la imparable pareja Moses Malone-Julius Erving, los 76ers vivieron los mejores años de su historia, pero tuvieron la mala suerte de coincidir en la era de la rivalidad Lakers-Celtics. Dominante en la pintura, incansable reboteador y fiero intimidador, Malone está considerado como uno de los mejores interiores de la historia.

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SEMANA 2

Segunda semana de competición y Lakers y Hornets se mantienen imbatidos. Los de oro y púrpura están arrasando a sus rivales y, en mi opinión, desplegando el baloncesto más convincente desde que Gasol aterrizó en Hollywood. Véase el resumen del partido contra los Trail Blazers, presumible potencia del oeste. La derrota roza la humillación. En la conferencia este la cosa esta más igualada con Orlando, Boston y Atlanta como cabezas de cartel. Los Heat han perdido tres partidos, los tres por escaso margen de diferencia contra Celtics, Hornets y Utah, éste último desperdiciando una ventaja de 20 puntos. El rookie John Wall logró su primer triple-doble como profesional, los Indiana Pacers machacaron a Denver clavándoles 54 puntos en el tercer cuarto y San Antonio comienza con 6-1 de inicio sin hacer ruido.

MVP

Paul Millsap. Ídolo. Quien no haya visto el resumen del partido Utah Jazz-Miami Heat que haga lo propio. 46 puntos, 9 rebotes, 3-3 desde el triple en el último minuto y canasta sobre al bocina para mandar el partido a la prórroga. Otro increíble hallazgo en el puesto de “cuatro” para los de Salt Lake City. Primero fue Karl Malone; segundo máximo anotador de la historia y leyenda viva del baloncesto. Después llegó Carlos Boozer, el cual formó una pareja letal con Deron Williams hasta que fue traspasado este verano. En 2006 los Jazz eligieron a Millsap en el puesto 47 del draft, haciéndose con los servicios de un joven ala-pívot duro en el rebote y aparentemente limitado en ataque. Cuatro temporadas después Millsap emerge como el interior de referencia en Utah. Y eso que para ello habían fichado a Al Jefferson.

Chris Paul. Que Chris Paul esté de nuevo al 100% es una gran noticia para el baloncesto. La temporada pasada sufrió continuas lesiones que lastraron la campaña de su equipo, pero Paul ha vuelto dispuesto a reivindicarse como el mejor base de la liga. De momento los Hornets no conocen la derrota y han ganado a equipos como Miami, Denver o San Antonio.

Monta Ellis-Stephen Curry. Los Golden State Warriors son una de las sensaciones del inicio de temporada, y eso es gracias a la dupla exterior que forman Ellis y Curry. Contra Houston se combinaron para anotar 71 puntos y contra los Raptors lograron 62. Amén de la aportación interior que realiza el siempre productivo David Lee. Hay que vigilar de cerca a los Warriors, van de tapados y pueden dar más de un quebradero de cabeza en el oeste.

Resurrección

 

Elton Brand. Mr 20-10 ha vuelto. Brand ha recuperado la forma, las lesiones le respetan y está cuajando actuaciones como los 25 puntos, 12 rebotes y 2 tapones que logró contra los Pacers; números a los que nos tenía acostumbrados en los Clippers. Los 76ers no han tenido un inicio brillante, pero lo bueno de jugar sin expectativas es la liberación de presiones innecesarias. Parece que algo se le ha pegado a Evan Turner, que comienza a dejar destellos de lo que puede ser en el futuro.

Chicago Bulls. Han ganado tres partidos y han perdido otros tres. No obstante, me inclino a pensar que terminarán entre los tres primeros del este, por encima de uno de los favoritos. Derrick Rose va como un tiro, anota, asiste y asume el liderazgo del equipo en momentos clave. Joakim Noah es la versión moderna de Dennis Rodman, lucha todos los balones y no pierde un rebote (ha logrado 19 en dos ocasiones esta temporada). Luol Deng es el factor-x del equipo; cumple en defensa y es capaz de destaparse en ataque como hizo contra Portland logrando 40 puntos. Bogans, Brewer y Korver se reparten los minutos en el puesto de escolta; Bogans y Korver aportan anotación desde el perímetro mientras que Brewer tiene que bregar con tareas defensivas. Como colofón, el jugador de segundo año, Taj Gibson, está dejando muy buenas sensaciones jugando al lado de Noah. Y para colmo aún no ha debutado el lesionado Carlos Boozer. Ojito a los Bulls.

Espejismo

 

Yao Ming. Malas noticias en Houston. El gigante chino se lesionó a los seis minutos de comenzar el partido del pasado miércoles contra los Wizards. Aun no se sabe el alcance de la lesión, pero el hecho de que el bueno de Yao vuelva a romperse tras dos temporadas casi en blanco no es muy alentador.

Coast to Coast de la semana

Leyenda

El partido de Pal Millsap contra los Miami Heat recordó en gran medida a la heroica actuación que tuvo Tracy McGrady ante los San Antonio Spurs hace un par de campañas. Actuación de sobra conocida, pero no por eso menos espectacular. Un minuto para la historia del baloncesto.

 

 

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SEMANA 1

Era lógico pensar que Lakers, Miami y Boston coparían todos los titulares de la primera semana y media de competición, al igual que era previsible que liderasen sus respectivas conferencias. En cambio pocos contaban con un despegue tan prometedor como el que han tenido Atlanta y New Orleans, logrando un balance de 5-0 y 4-0 respectivamente. Chicago, Oklahoma y Orlando han tenido un inicio más discreto, pero indudablemente acabarán en lo más alto.

MVP

Rajon Rondo. Indiscutible. El “Guard” de los Boston Celtics se está postulando como el mejor base de la liga. Promedia la friolera de 16.4 asistencias por encuentro, algo solamente a la altura de leyendas como Magic Johnson o John Stockton, y ha firmado actuaciones tan brutales como el triple-doble ante los Knicks: 10 puntos, 24 asistencias y 10 rebotes. Pese a que sus detractores se empeñan en buscarle defectos, alegando que su lanzamiento es desastroso, o que no tiene mérito repartir juego en un equipo plagado de estrellas, lo innegable es que Rondo está haciendo el mejor inicio de temporada que hace un base en años. Posiblemente desde que jugaban en la liga Stockton y Magic.

John Wall. Futuro próximo. El otro nº1, el del pasado draft, es un auténtico trueno con el balón. Contra los Hawks logró 28 puntos y 9 robos aunque los Wizards no pudieron lograr la victoria. El eléctrico base es el cimiento sobre el que el equipo capitolino comenzará su reconstrucción, otra vez.

Pau Gasol. La evidencia en números. Los halagos para Pau siempre van a ser pocos comparados con lo que ha hecho por el baloncesto español. Líder de los Lakers hasta que Kobe este al 100%. Hace poco el propio Kobe dijo que Pau se merecía el MVP de las pasadas finales tanto como él. Sobran las palabras.

Resurrección

 

Me gusta ver a Blake Griffin destrozando los aros. El nº1 del draft 2009 ha debutado este año (estuvo la temporada pasada al completo en el dique seco) dejando muy buenas sensaciones en los Clippers. Si Eric Gordon sigue progresando y la salud respeta a Griffin, los “Clips” podrían sacar la cabeza del pozo en el que llevan inmersos toda su vida.

Me gusta ver a los Indiana Pacers y a los New York Knicks. En Indianápolis no deja de ser otro año de transición (para desesperación de Danny Granger), pero hay un halo de esperanza en torno a jugadores como Roy Hibbert o Darren Collison. Si se mueven bien en el mercado y logran atraer algún nombre interesante los Pacers no tardarán en dar el salto a la élite.

En cambio el equipo de Woody Allen comienza a asomarse, tímidamente, entre los pesos pesados de la liga. Stoudemire ejerce de líder por primera vez en su carrera (más de una vez echará de menos a Nash) y está respondiendo con creces. Ojito con las ganas que tiene Carmelo Anthony de largarse de Denver, ya que los Kincks parecen los mejor situados para su fichaje.

Espejismo

 

Las buenas vibraciones vuelven a Sacramento. Los Kings logran su primer 3-1 de inicio desde la temporada 2002-2003, cuando reinaban en la liga. La verdad es que Sacramento es un equipo que ilusiona llamado a dominar la liga en un futuro. Tiene un conjunto de jugadores jóvenes y de enorme proyección como el israelí Omri Casspi o el rookie DeMarcus Cousins. Su líder es el “novato del año” de la pasada campaña, Tyreke Evans, el cual está jugando como falso escolta, aunque sobre el papel el creador de juego sigua siendo él. No obstante los continuos rumores de traspaso de la franquicia a otra sede y la inexperiencia de tanto joven hacen presagiar otro año de transición para los Kings.

Las potencias del oeste siguen en auge; San Antonio parece tan efectivo como hace 5 años, Nowitzky gana partidos él sólo, los Utah Jazz se antojan tan competitivos como siempre, y Pórtland y Oklahoma están destinados a luchar por el segundo puesto de la conferencia. Pero el truco reside en que este año la distancia que separa a todos de los Lakers es sideral.

Los Milwaukee Bucks han empezado la temporada con un sorprendente 1-4, pero es aceptable ya que han perdido con potencias como Boston, Portland o Hornets. Jennings no está cuajando buenas actuaciones, y salvo Bogut ninguno ofrece su mejor versión. Cuando el equipo carbure los resultados empezarán a cambiar y los Bucks serán una alternativa al poder instaurado en Florida. Por la cuenta que les trae.

Coast to Coast de la semana

Leyenda

 

El pasado 31 de octubre nos dejaba Maurice Lucas, leyenda de los Portland Trail Blazers y asistente de Nate McMillan en Portland en la actualidad. Lucas era un poderoso ala-pívot que jugó junto a Bill Walton durante finales de los años 70, la mejor época de la franquicia, conocida como la “blazermania”. En 1977 los Blazers llegaron a la final de la NBA inesperadamente, tras derrotar 4-0 en las finales de conferencia a los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar. En la final les esperaban los Philadelphia 76ers de Julius Erving, favoritos al título. Los 76ers se hicieron con los dos primeros partidos de la final gracias a un inspiradísimo “Dr.J”, pero la dupla interior Walton-Lucas revertió la situación y logró ganar los cuatro siguientes para dar a los Trail Blazers el único anillo de su historia.

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¡Arrancamos!


La temporada 2010-2011 comenzó con la clásica ceremonia pre-partido de entrega del anillo al vigente campeón, Los Angeles Lakers, seguido de sus pertinentes homenajes, emotivos discursos y promesas de revalidación. El choque nos dejó a unos Lakers igual de resolutivos que en la temporada pasada. Kobe, Pau (que se puede decir del amigo que no se haya dicho ya, 29 puntos y 11 rebotes con una facilidad pasmosa) y compañía se impusieron a su invitado de honor, los Houston Rockets por 112-110, gracias a un triple de Steve Blake a falta de 18 segundos del final. Asistencia de Kobe por cierto. Los de Phil Jackson se presentan en esta nueva campaña de la forma esperada: eficientes en ataque, duros en defensa y más ahorrativos que de costumbre en cuanto a minutos para Kobe. Quizás me aventure demasiado, pero es posible que los Lakers no terminen primeros de conferencia este año, pues la edad y las lesiones son un lastre, y Kobe, por mucho que se empeñe en negarlo sobre la cancha, es humano. A Houston le apuntamos muy buenas sensaciones de cara al futuro, gracias a la dupla Brooks y Martin, 50 puntitos entre los dos, y a Scola (¡qué fácil lo hace!), 18 puntos 16 rebotes.

Horas antes tenía lugar en Boston el primer encuentro oficial de la temporada entre los Celtics y los Heat. Pocos partidos pueden aglutinar semejante plantel de estrellas sobre una cancha. Cuatro leyendas en su ocaso; Ray Allen, Paul Pierce, Kevin Garnett y Shaquille O´Neal, contra tres en su plenitud; Lebron James, Dwyane Wade y Chris Bosh. La experiencia es parte fundamental de este deporte, y en esto pocos equipos pueden meter mano a los Celtics que se marcharon al descanso mandando 15 arriba, dejando a los todopoderosos Heat en unos míseros 30 puntos en la primera mitad…9 en el primer cuarto. Nueve puntos en doce minutos. Un equipo que cuenta entre sus filas con tres de los diez mejores jugadores de la liga. No deja de ser anecdótico, ya que finalmente Miami remontó el vuelo y terminó perdiendo 80-88, pero anotar menos de una decena de puntos en un cuarto es síntoma de que las cosas no se están haciendo bien. De momento. Ojito a Rajon Rondo. El base repartió 17 asistencias y se confirma como líder del equipo más veterano de la liga.

El tercer partido de la noche enfrentaba a los Blazers contra su verdugo en los pasados Playoffs, los Phoenix Suns. El encuentro se mantuvo igualado hasta que los de Oregon machacaron a Phoenix en el último cuarto con un parcial de 31-11 para terminar imponiéndose 106-92. Mala pinta tienen estos Suns. Poca (más bien nula) referencia interior a expensas de que Lopez de el salto de calidad, jugando casi todos los minutos con cuatro jugadores exteriores. La verdad, me da mucha lástima ver a Nash finalizar su carrera en esta tesitura. Portland hizo gala una vez más de ese “brillante” esquema de juego empleado por Nate McMillan que es el “roy-sistema”, es decir, dejar a Brandon Roy que haga lo que quiera. Los Blazers ganarán partidos, pero si no varían de estrategia tampoco variarán de aspiraciones. Rudy sumó 7 puntos en 20 minutos, mientras que jugadores de su misma posición como Matthews o Batum aportaron 13 en 30 y 19 en 26 respectivamente. Mala pinta tiene también lo de Rudy. Confiemos en la genialidad de McMillan.

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Comments

  1. rober pascual says:

    gracias x recordarme el 13 points en 33 seconds xd

  2. fmneyo (adri) says:

    increíble lo de Millsap, le traen a Al Jefferson y el tio explota como una auténtica bestia, vaya pareja interior tiene Utah

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